La poca suerte de ‘El calvo de la Lotería’

El día 22 de diciembre, para muchos, es el día de la Lotería de Navidad, el día de la Salud (sobre todo cuando no ha tocado ni la pedrea) y en el imaginario colectivo se nos viene a la mente los niños de San Ildefonso cantando los números con ese soniquete que luego pasas el día entero con él en la cabeza, o tambien los frikis que van al Teatro Real con una ristra de décimos ataviados con sus mejores galas. Para aquellos que vivimos el cambio de Milenio con algo de memoria, tambien se nos viene a la mente esos mítcos anuncios de la loteria con un único y gran protagonista, nuestro querido Calvo de la Loteria. Y a él le quiero hacer hoy un homenaje desde este post.

Soplando los números de la suerte.

Para empezar, os voy a romper el mito sobre su calvicie, pues Clive Arrindell, el actor que protagonizó estos anuncios, ¡tenía pelazo! Sin embargo, cuando se presentó a la audición para el anuncio, llevaba el pelo rapado por exigencias de la obra de teatro en la que trabajaba por entonces. Al ser el único calvo que se presentó destacó entre los candidatos y se llevó el papel protagonista.

Clive Arrindell nació en Trinidad y Tobago el 12 de septiembre de 1950. A los 9 años se trasladó con sus padres al sur de Inglaterra y fue directo a un internado en la costa sur. Sólo tenía dos horas libres el domingo y él se las pasaba escuchando The Beatles.

Su carrera comenzó como ayudante de backstage en un teatro, donde descubrió su verdadera vocación. Tras estudiar Arte Dramático, representó varios papeles en el teatro   interpretando personajes de Shakespeare y algún que otro papel en el cine como en ‘Turbulence’.

Y fue en 1998 cuando la televisión española conoció a Clive. Durante 9 años, hasta 2005, protagonizó el anuncio más recordado de la Lotería Nacional. Aquellos spots, en blanco y negro, idílicos, de estampas navideñas con las notas del Doctor Zhivago, traían historias en las que ‘el calvo de la lotería’ aparecía como un ser místico que soplaba los números de la suerte. Su imagen se convirtió en un icono e incluso la gente sentía mucho cariño por él, casi como un amuleto de la buena suerte. Curiosamente, en una entrevista, Clive confesó que no ha jugado a la Lotería. Y, aunque seguro que trajo mucha suerte a los compradores de lotería, su vida no ha sido de lo más afortunada.

Clive perdió a sus padres en muy corto espacio de tiempo y, aunque tuvieron una vida muy larga, para Clive fue un duro mazazo. Cuando no se había repuesto de su duelo personal, sus dos sobrinos treintañeros, fallecieron trágicamente como consecuencia de enfermedades mentales en un período de 2 años. Estas perdidas han marcado a Clive, que, aunque se sentía lleno de salud para trabajar, no le salía ningún papel.

A pesar de haber tenido muchas novias, Arrindell se considera una persona tóxica y que se alegra de no haber formado una familia.

Tambien ha confesado que, mientras rodaba el anuncio de la Loteria, en esa semana de noviembre que venia a España, era la mejor del año, aunque el hecho de rodar esa semana le suponía perder otras ofertas laborales. De los siete anuncios que grabó, su favorito es el segundo, el del año 1999.

Su imagen supuso un boom en las ventas de la Lotería. Y, os preguntaréis… ¿Por qué no siguió haciendo los anuncios de la Lotería? Según contó él mismo en una entrevista, la agencia encargada de realizar el spot le dijo que su imagen eclipsaba a la propia marca, razón que no convenció demasiado a Arrindell. Sobre todo porque durante cuatro años más mantuvieron el contrato y él cobró por un servicio que no estaba prestando.

Y así nuestro querido calvo de la Navidad desapareció de la televisión, aunque no de nuestro recuerdo. Hasta 2019, que volvió a casa por Navidad.

Y es que Arrindell volvió a hacer un anuncio al estilo de la Lotería pero en esta ocasión, en lugar de soplar los número de la suerte, soplaba langostinos con un bigote muy particular. Por cierto, se volvió a rapar para desearnos suerte a todos.

Nos da lo mismo si sopla langostinos o números, nos encanta Clive Arrindell.

Espero que os haya gustado este pequeño homenaje que el equipo de Golstalgia hace a un personaje que siempre nos acompañará en las Navidades al igual que otros mitos de la publicidad como las muñecas de famosa o la chica que busca a Jacq’s.

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